jueves, 19 de junio de 2014

LA GRANDEZA: LA MARCA DE DIOS

  
  

Querida Iglesia y Amigos!
“Un gran hombre demuestra su grandeza por el modo en que trata a los que son o tienen menos que él” – Thomas Carlyle

En nuestra sociedad vivimos en una crisis de liderazgo. La percepción general, sobre todo de los jóvenes es que no hay alguien a quien seguir y en quién confiar. En especial en la política, se ha vuelto una guerra sucia en la cual todos cuestionan las intenciones de los del partido del frente, buscando socavar su poder y “traer agua hacia su propio molino”. 
Nuestro corazón agradece cuando aparecen políticos, padres, profesores, pastores, sacerdotes, que en lugar de ponerse en un pedestal de superioridad, se atreven a reconocer sus errores o reconocer los aciertos de sus adversarios. Esto es “grandeza”.   

Existen en la historia personajes que son ejemplo de grandeza, que han dado ejemplo de respeto y buen trato a sus adversarios y a las personas más desfavorecidas de la sociedad.
Sin embargo, la grandeza no debería ser propia sólo de los políticos, o de los que están en autoridad, sino de todos nosotros, particularmente aquellos que conocemos a Dios. 

¿En qué consiste la grandeza cristiana? 
En la Biblia hay una pequeña carta que es una tremenda exhortación a la grandeza para los hijos de Dios, llamada “Filemón”, escrita por el Apóstol San Pablo a un discípulo suyo, cuyo esclavo llamado Onésimo se había escapado (recordemos que en esa época la esclavitud era una práctica común en el mundo antiguo). Sin embargo es capturado y estando en prisión conoce a San Pablo, con el cual se convierte a Cristo. Ahora Onésimo es enviado de vuelta a su amo.  Imaginemos por un momento el terror que este Onésimo estaría experimentando. Probablemente por su mente pasarían historias de terror que le habrán contado de otros esclavos capturados, las torturas y maltratos a los que podría ser sometido por parte de un amo con deseos de venganza.
Sin embargo como dice el dicho: “el mundo es un pañuelo”. Da la “coincidencia” que San Pablo conocía a Filemón y éste era su discípulo. Por lo tanto San Pablo le escribe a Filemón una “carta de recomendación” en su calidad de padre espiritual, animándolo a que no sólo tenga “un gesto de grandeza” con Onésimo, sino que acoja a Onésimo en su hogar, sin represalias, sino como un hermano.
Para persuadir a Filemón, San Pablo no apela a su bondad natural, ni a su buena educación, sino a la comunión espiritual que como hijo de Dios

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Filemón tiene con Dios y sus demás hermanos en Cristo. 

Pido a Dios que el compañerismo que brota de tu fe sea eficaz para la causa de Cristo mediante el reconocimiento de todo lo bueno que compartimos
​.
Filemón 6

La grandeza cristiana no brota de sentimientos altruistas, sino de la comunión espiritual que tenemos con nuestros hermanos y hermanas en Cristo. Somos hijos de Dios.  

Se nos anima a tener actitudes superiores a las del resto del mundo porque “mayor es el que está en nosotros, que el que está en el mundo” (1Jn.4:4 ref.). En nosotros está un Espíritu superior al del mundo. 
Perdonar  o pedir perdón una vez en muchos círculos de la sociedad actual  puede ser
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 considerado un acto de grandeza, en el judaísmo perdonar 7 veces era símbolo de perfección…Jesús nos dice que perdonemos 70 veces 7.

¿De dónde  saco actitud para perdonar de esa manera? 
De dónde puedo llevar 2 millas una carga cuando se me pidió llevarla sólo una? Filemón 6 tiene la clave: 
Nuestra fe espiritual es como un manantial de aguas profundas, que nunca se acaban. Podemos volver a la fuente del Espíritu que vive en nosotros, en oración y búsqueda de Dios, cada vez que necesitemos “una dosis extra de amor” y SIEMPRE habrá. 
Siempre habrá provisión espiritual cuando tengamos que perdonar al hijo que se fue de casa a vivir desordenadamente y ahora quiere volver. Siempre habrá provisión espiritual cuando perdonemos la deuda a quien no nos ha pagado lo que nos debe. Siempre habrá provisión espiritual cuando sirvamos a nuestrocónyuge con cariño aunque “no lo merezca”. Siempre habrá provisión espiritual cuando tengamos que perdonar a un padre, unprofesor, un patrón, o a un líder religioso que nos ha decepcionado.  
Su provisión es abundante. Sólo necesito reconocer mi necesidad de ella y tener la valentía de extender mi mano hacia Dios en oración para recibir de Él esa dosis extra de amor que necesitamos para mostrar el amor con que Cristo nos amó a nosotros, aún sin merecerlo.  
Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.(Romanos 5:8)
Que tengan un muy buen resto de semana
​, ​
Dios los bendiga. 

Les amamos, pastores  Javier y Andrea

miércoles, 11 de junio de 2014

​DESAFIADOS FRENTE A LA HOMOSEXUALIDAD​


  
 
 


Querida Iglesia y Amigos!
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En estas últimas semanas, a raíz del debate acerca del matrimonio igualitario que se está dando en nuestro país, he tratado de pensar cuál debe ser la actitud de la Iglesia en todo esto y particularmente la nuestra como Viña de San Bernardo.  
Hace un par de meses atrás supe de una encuesta llevada a cabo en USA sobre la percepción que la sociedad tiene acerca de los cristianos (dicha encuesta fue aplicada a jóvenes entre 16 y 29 años que no se congregaban en ninguna iglesia). La encuesta también contempló alternativas de percepciones positivas y negativas que los jóvenes podían escoger. Sin embargo los resultados fueron:
-       91%  considera a los cristianos anti gay
-       87% considera a los cristianos homofóbicos
-       81% considera a los cristianos hipócritas (que dicen una cosa y hacen otra)
Se puede suponer que en Chile, actualmente la percepción podría ser similar.
Pero más que importarnos lo que piense la sociedad de nosotros, debería importarnos mucho más qué pensamos nosotros de nosotros mismos y de nuestra labor como Iglesia en la sociedad. Para el terremoto de Iquique y el incendio de Valparaíso, en la TV aparecieron algunas personas cristianas declarando que estas tragedias se debían a que en Chile se quiere aprobar el matrimonio homosexual. Declaraciones como estas me preocupan, pues evidencian que tenemos un problema acerca de cómo comunicamos el mensaje de Jesús al mundo.

En La Viña de San Bernardo abrimos las puertas a todo el que esté buscando de Dios. Recibimos a los  que se han divorciado, a los que conviven, a las personas que tienen relaciones sexuales prematrimoniales, a los que miran pornografía, a los que han abusado de sus parejas, como también a los mentirosos, a los ladrones, a los iracundos,etc) y buscamos acompañarles en su proceso de restauración… ¿no debería ser también así con los homosexuales?
Necesitamos abordar este tema como Iglesia. Es un asunto explosivo y difícil, pero que amenaza con dividir la Iglesia Evangélica, así como ya lo ha hecho en varias denominaciones en Europa y Estados Unidos, en países donde la discusión ya se ha instalado. NO pretendo tener todas las respuestas, sin embargo, acá van algunas reflexiones al respecto. ¿Cómo podríamos abordar el tema de la homosexualidad? Sin pretender entender toda la dimensión del problema, sugeriría dos cosas como base:  
1)    Necesitamos abordarlo desde la perspectiva del plan de Dios: Romanos  1:21-31 abiertamente declara que la práctica homosexual es pecado (v.26-27). Aunque nuestra sociedad insista en que lo abordemos como una opción más de vida o como algo genético, nos vemos en la necesidad de definir nuestra posición: es un pecado como cualquier otro. Sin embargo tenemos que entender que este pasaje no es “un ranking” de pecados, donde hay algunos pecados, más aborrecibles que otros. Recordemos que en este pasaje San Pablo pone al homosexual, al mismo nivel que el chismoso, que el iracundo, el ladrón, el insolente, el que se rebela contra sus padres, etc (v.28-31). Billy Graham el más importante evangelista del siglo XX lo dijo así: “no me cito a mí mismo, sino a la Biblia al decir que la homosexualidad es pecado. Pero un pecado que está al lado de muchos otros pecados”. La homosexualidad es un pecado que necesita ser tratado y del cual debemos arrepentirnos igual que de todos los demás, para recibir sanidad. Es un pecado por el cual Cristo también tuvo que morir en la cruz.
2)    
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Necesitamos abordarlo desde la perspectiva pastoral: ¿Qué hacemos como comunidad cuando alguien se involucra en el pecado de la homosexualidad u otro pecado sexual? ¿Cuál debería ser nuestra actitud como parte de la Viña de San Bernardo si comienza a venir alguien que está involucrado en relaciones homosexuales? 1Corintios 13:8 “El amor nunca dejará de ser”. Esta es la mejor estrategia según San Pablo. Funciona con los ateos, funciona con las personas involucradas en sectas, con los drogadictos, y en con todos nosotros los pecadores. En cuanto a los homosexuales, aunque nos sintamos incómodos, aunque te sientas inadecuado, aunque no sepas de qué hablar, más que sólo tolerancia y respeto, la Iglesia DEBE ofrecer amor.
C.S. Lewis (autor de la novela “Crónicas de Narnia”) escribió en su libro “Cristianismo y nada más” lo siguiente: 
“Existe una persona a quien yo amo entrañablemente, aunque no me gusta lo que hace. Existe una persona a la cual yo acepto y hacia la cual le tengo gran afecto, a pesar de que sus acciones y actitudes me dan asco. Esa persona…soy yo”.

Nosotros mismos desobedecemos a Dios, nos alejamos de Dios, nos asquean nuestras propias actitudes muchas veces, sin embargo, a pesar de todo, nos las arreglamos para amarnos a nosotros mismos entrañablemente… eso me recuerda algo que escribió Moisés y que Jesús citó como el segundo gran mandamiento: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.

La orden que Dios le dio a Robie Dawkins, resume muy bien la actividad de Dios y la actitud que nosotros como Iglesia vamos a tomar: 
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 “Tú sólo ámalos. Yo me encargo de cambiarlos”.
Bendiciones para todos!
​PASTORES JAVIER Y ANDREA


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miércoles, 4 de junio de 2014

El Lado B del Evangelio


Hace unos días vi una entrevista a una  mujer que fue dada en adopción ilegal hace más de 30 años, ella se enteró de que es adoptada sólo hace 5 años​. El periodista le preguntó: 
“¿Por qué quieres conocer a tus padres biológicos si esa experiencia sólo podría traerte más dolor?”  La mujer respondió: “necesito permitirme el dolor para poder conectarme con lo real”.
Para ella la vida que había tenido junto a sus padres adoptivos, a pesar de haber sido una vida buena y cómoda,  era una mentira.

Prefería aún sentir el dolor de enfrentarse a una madre biológica que la abandonó, a seguir viviendo dicha mentira.
El dolor parece no ser amigo​ de nuestra sociedad, sobretodo en estos tiempos en que  todo “debiera ser” suave, todo rápido, todo sin dolor.
El mensaje del evangelio, nos revela una realidad muy distinta, a la corriente de nuestra sociedad:
“Tengan por sumo gozo cuando pasen por diversas pruebas!”
(Santiago 1:2)
“A la verdad ninguna disciplina parece ser causa de gozo al principio…” 
(Hebreos 12:11)
El AT nos señala que el Mesías (Jesús) sería conocido como
“varón de dolores, experimentado en quebranto…” 
(Isaías 53:3)
La disciplina y el dolor son dos aspectos que constituyen lo que yo llamo “el lado B del Evangelio”. ¿P​or qué digo “el lado B”? Porque probablemente cuando llegamos a Cristo, se nos predicó que Dios nos ama, que Dios es bueno, que Dios nos conoce, se compadece de nosotros.  Todas verdades reales y que abrazamos con todo nuestro corazón. Si no fuera por la gracia de Dios, no podríamos acceder a tener comunión con el Padre. 
Sin embargo, seguramente no se nos habló en aquel​ momento de la disciplina y el dolor que a menudo experimentan los que siguen a Cristo. Probablemente descubrimos ese “lado B” por nosotros mismo cuando pasamos por ​dolores, enfermedades, incomprensiones y ​problemas de diversa índole.
No podemos pretender que no existe “el lado B”. No nos gusta, p​ero es real y es parte integral del evangelio, pasajes muy conocidos nos recuerdan esta realidad:​

“Dios a todo aquel que ama disciplina”
“nos gloriamos en las tribulaciones”

¿Por qué son necesarias la disciplina y la tribulación? ¿no sería más fácil que una vez que conocemos a Cristo se acaben los problemas? ¿No sería más fácil incluso que más gente se convierta al ver la vida sin problemas que llevan los cristianos en comparación con ellos? La verdad todo sería más fácil, pero nos saltaríamos un paso importantísimo de la obra de redención: 
Ser transformados a la imagen de Cristo.
En la disciplina y el dolor:
​* ​Nos conectamos con el dolor humano y experimentamos la compasión 
​   del  Padre​(Juan 10:33).​
​* ​Aprendemos ser pacientes y tener esperanza (Romanos 5:3-4).​
* ​D​amos fruto espiritual (Hebreos 12:11).​
* E​s una oportunidad de sentir el amor y apoyo de la familia de Dios (Filip​.​ 4:10).​
​* D​esarr​ollamos tolerancia y adaptación en situaciones adversas​ (Filip. 4:12-13)​.​

Hay muchas cosas más que aprendemos durante las pruebas.
​Sin embargo malentenderíamos el evangelio si pensáramos que debiésemos buscar que nos pasen cosas malas. No deberíamos tener nuestra identidad basada en los dolores, las enfermedades, las miserias de la vida humana. No es el plan de Dios para nosotros el hacernos sufrir. Sin embargo, 
​u​n entendimiento claro del evangelio involucra, simplemente aceptar esta verdad: que la vida tiene de todo…de dulce y de amargo​ y que a todos, cristianos o no cristiano, nos toca vivir ambos lados de la vida. 
Quienes  conocemos a Dios tenemos esta esperanza: 
“A los que aman al Señor TODAS las cosas 
les ayudan a bien” 
(Romanos 8:28)


Que Dios les bendiga!

viernes, 21 de marzo de 2014

Cambiando la indolencia y la envidia por amor y fe


  
 

Queridos Amigos!
En el día de ayer Valeska, una joven de nuestra iglesia que estudia Tecnología Médica, vivió su Ceremonia de Investidura. Esta ceremonia es un momento de honra que su universidad otorga a los estudiantes al momento de iniciar su último año de carrera. Como pastor me  sentí muy privilegiado de participar junto a la familia de Valeska, de una pequeña celebración preparada  para reconocer y celebrar todo su esfuerzo y dedicación invertidos por ella estos años. El participar de este importante acontecimiento, fue un lindo momento de alegrarme con alguien que es honrado.

También como pastor he compartido muchos momentos con los que sufren. De los más difíciles fue el llorar con un joven matrimonio en una Unidad de Cuidados Intensivos, mientras su pequeño bebé de 10 días agonizaba. En momentos como ese no hay consejo, ni ánimo que valgan… sólo puedes llorar con los que lloran….y lo que hice fue llorar con ellos…y orar entregando al pequeño bebé a Dios.

La forma acelerada e individualista en que vive  nuestra sociedad no deja tiempo para considerar al otro. Estamos tan abrumados con nuestra propia realidad que es frecuente encontrarnos con estos pensamientos:  “no tengo tiempo para  preocuparme del que  sufre” y “ ¿por qué a el lo reconocen y a mi no?. La indolencia y la envidia son  una verdadera  pandemia que nos separa cada vez más como sociedad.

Esta mentalidad a veces también  contagia a la Iglesia. Venimos a la Iglesia a adorar y a que el Señor nos hable y nos toque.  Pero establecemos poco o ningún contacto con personas cerca nuestro,  no hacemos mayor esfuerzo y  preferimos quedarnos en la comodidad de nuestro pequeño círculo. Cuando alguien es honrado en alguna medida; una graduación, un trabajo nuevo, un ascenso laboral, un ministerio en la Iglesia, cedemos a  la tentación y tendemos a la envidia: “¿Por qué a él (ella) y no a mi?”.

El siguiente pasaje bíblico, es un antídoto contra esta mentalidad de nuestra sociedad. El Apóstol San Pablo escribe en 1 Corintios 11:26:
"Si uno de los miembros sufre, 
los demás comparten su sufrimiento; 
y si uno de ellos recibe honor, 
los demás se alegran con él.

Este pasaje nos enseña que los cristianos somos llamados a un estilo de vida diferente: todos compartimos el sufrimiento y la honra de los demás miembros de nuestra comunidad. Cuando alguien es entristecido, se enferma, o de alguna manera sufre, es como si cada miembro (es decir cada uno de nosotros) recibiese ese dolor. Y también cuando alguien es honrado, promovido, graduado, o recompensado en alguna manera, es como si cada miembro del Cuerpo recibiese esa bendición.

Este concepto se conoce como “empatía”, pero en este pasaje, Dios nos llama más que sólo a empatía. Dios nos anima a dejar la indolencia y ayudar a mitigar el dolor, consolar y animar, así como también a dejar de lado la envidia, para celebrar y alegrarnos con las personas que están siendo honradas.

Henry Nouwen, un sacerdote holandés del siglo pasado escribió:
“Debemos dejar de medir nuestro significado y valor con la vara de medir de otros”. 
Cuando dejamos de comparar nuestros logros y posesiones con lo de los demás, estamos en posición de ver el verdadero valor que tenemos en Cristo y de abandonar la envidia para alegrarnos sinceramente con los que son honrados. 

 No somos llamados a hacernos cargo del dolor humano. Eso es algo que sólo puede tomar Jesús. Isaías dice que Él llevó nuestras enfermedades, y dolores del cuerpo y del alma (Isaías 53:4 paráfrasis mía). Pero a nosotros como Iglesia Jesús nos llama a conectar con el dolor de los que sufren y con la alegría de los que se gozan, a vivir como una familia y a actuar como un solo cuerpo.
Les Bendecimos, 

miércoles, 30 de octubre de 2013

LA LÁMPARA DE LA PALABRA

Tu palabra es una lámpara a mis pies;es una luz en mi sendero. (Salmo 119:105 - NVI). 
Creemos que la palabra de Dios escrita es irrefutable y que sobre ella, no hay otra revelación mayor ni que sea infalible.
Sin embargo nosotros los que creemos en Jesús, somos responsables delante de Dios por la luz del Espíritu que Dios nos da en Su palabra cada día. 
En términos más prácticos, si hoy leíste Su Palabra, en un devocional o en otro contexto y Dios te mostró algo en ella, eres responsable por esa luz que Dios te dió hoy. La palabra de Dios es como una lámpara, no como una antorcha, no como un sol que lo alumbra todo, sino como una lámpara, una linterna, que alumbra el sitio donde me encuentro hoy y en la medida que avanzo en la dirección de la luz, esa lámpara va iluminando el camino por donde voy. 
Cuando vamos por un camino oscuro, siendo guiados por la luz de una lámpara, esa luz no nos muestra el final del camino, sólo nos da la luz necesaria para el próximo paso, pero si seguimos a la luz, vamos a llegar a buen destino. 
A menudo lo que Dios nos muestra como próximo paso, pareciera aparentemente no conectar con el destino hacia el que nos lleva. 
Por ejemplo:
- Elías y los sacerdotes de Baal. Dios había decretado demostrar a través de Elías que Él era Dios y no los dioses falsos. Sin embargo, Elías hace algo que sin duda es inspirado por Dios pero parece absolutamente inconexo con lo que iba a pasar: cava una zanja, pone leña, un sacrificio (hasta ahí, todo "bien"), pero luego...la llena de agua. Todo estaba bien con la lógica humana pero eso del agua sobre el sacrificio ¿no parecería un "suicidio"? exactamente, pero ese es el espacio en el cual Elías debía obedecer a la luz del que el Espíritu le estaba revelando y no confiar en la lógica humana. La pequeña luz que ilumina el espacio inmediato, pero que no nos muestra todo el final de una vez. 

- Abram tomó algunas decisiones que nos pareces desde el punto de vista humano, carente de toda lógica: 1) entregarle lo mejor de sus tierras a su sobrino. Sin embargo, Abram obedeció al "poquito de luz" qu había recibido. 
2) Entregar a su hijo Isaac, significó un gran paso de obediencia. En estas y otras decisiones, Abraham obedeció a la luz de Dios que en ese momento tenía, pero en cada decisión vio la mano de Dios moverse a su favor. Por estas obediencias continuas es que Abraham en el Nuevo Testamento es llamado "el padre de la fe".
Si estamos pasando por momentos de oscuridad, en los cuáles sólo tenemos una pequeña luz, una palabra acerca de lo que tenemos que hacer hoy, te animo a obedecer a eso pequeñito de hoy, y Dios irá iluminando más y más el camino en la medida de que avanzas en obediencia a su luz diaria. Aquí hay un consejo para nosotros de Su palabra eterna:
 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.(Mt.6:34).
Bendiciones
  

sábado, 26 de octubre de 2013

La Verdad Sobre Halloween



SU ORÍGEN

Halloween era un festival que celebraban los Celtas que marcaba el inicio del invierno. Los Celtas eran una sociedad controlada por sacerdotes druidas que vivía en las regiones de Irlanda, Inglaterra y parte de Francia en el siglo 3 A.C.
 Estas sociedades druidas adoraban y servían a Samhain, dios de la muerte. Cada año, el 31 de octubre, los druidas celebraban la víspera del año nuevo céltico en honor de su dios Samhain, brindándole sacrificios animales y humanos.

El origen de esta celebración está cargado de supersticiones, leyendas, paganismo, ocultismo, brujería y todo tipo de actividades del mundo de las tinieblas.

¿Qué hacían esa noche?

Los druidas se vestían esa noche con cueros y cabezas de animales. Disfrazados de fantasmas, espíritus y brujas; iban por todo el vecindario recogiendo ofrendas para el dios de la muerte y las tinieblas Samhain, para brindarle su honor y sacrificios.
 Si los sacerdotes no quedaban conformes o a gusto con los obsequios, ellos le hacían el TRICK o truco a la familia de la casa,
quemándole su terreno, llevándose a la doncella, matando su ganado o maldiciendo con enfermedades a la familia. Este es el origen de la frase "Trick or Treat" (truco o golosina).
Al haber recogido y reunido todas las ofrendas, los sacerdotes druidas hacían grandes fogatas* ofreciendo en ellas sacrificios humanos o animales para adorar a su dios.


Además…
Ese día los druidas llevaban consigo un nabo (rábano gigante) hueco por dentro y con una cara grabada en la parte frontal, que representaba a un espíritu diabólico.
El nabo estaba iluminado por una vela dentro de él, que era usado como linterna por los Druidas cuando iban de casa en casa por la noche. Cuando esta práctica llegó a América, los nabos no eran tan abundantes, pero si tuvieron un vegetal nativo que pronto lo sustituyó; (Adivinas ¿Cuál es?)
 “La calabaza”.

En la actualidad:

Hoy en día estas “fiestas” se fueron incorporando poco a poco a nuestras sociedades hasta convertirse en fiestas
populares. Teniendo su mayor auge en USA y otros países de América Latina donde se entrelazan con algunas tradiciones religiosas de cada país (pej. el día de los muertos en México, o el día de todos los santos en Chile) mezclándose en forma  velada y aparentemente inocente entre disfraces y golosinas con ritos y costumbres derivadas del culto a demonios.

Datos importantes

Es un hecho comprobado que la noche del 31 de Octubre, en USA, Francia, Irlanda, y en muchos otros países se realizan misas negras con sacrificios humanos y aún de bebés, todo tipo de cultos espiritistas y otras reuniones relacionadas con el mal.

Hoy la noche de Halloween es reconocida por todos los satánicos, ocultistas y seguidores del diablo como la noche del año nuevo para los brujos y brujas.
Anton Lavey, autor de la Biblia Satánica, ministro de la Iglesia de Satán dice que el 31 de Oct, es uno de los días más importantes para los satánicos

Doreen Irving, quien fue la más grande de las brujas en el oeste europeo, concubina del alto ministro de Satán en esa misma área, se convirtió al cristianismo, y decía que si los padres tuvieran alguna idea de lo que realmente es Halloween, ni siquiera mencionarían esa palabra frente a sus hijos, que en inglés significa “la noche de todos los espíritus”. Porqué, si lo que queremos para ellos es el bien y las bendiciones de Dios, les exponemos a un mundo de tradiciones que sólo exaltan las tinieblas y los demonios.

¿Qué dice Dios en su palabra?

Deuteronomio 18: 9-12 dice:
“ Cuando hayan entrado ustedes en el país que el Señor su Dios les va a dar, no imiten las horribles costumbres de esas naciones, . Que nadie de ustedes ofrezca en sacrificio a su hijo haciéndolo pasar por el fuego, ni practique la adivinación, ni pretenda predecir el futuro, ni se dedique a la hechicería, ni a los encantamientos, ni consulte a los adivinos y a los que invocan a los espíritus porque al Señor le repugnan los que hacen estas cosas.”  



Efesios 5: 7 -13  dice:
No seáis, pues, partícipes con ellos.
Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz …..
Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas;  porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto.  Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo.

Al decorar tu casa para la fiesta de Halloween o participar de ella disfrazándote ¿A quién estas realmente celebrando? 
Ahora que sabes la Verdad … ¿Qué harás?

Oramos que Dios te dé valentía  y determinación para no dejarte llevar por lo que digan tus amigos, el comercio, y los medios…
Oramos que el Espíritu Santo te de discernimientos  y convicción de lo que es bueno y lo que es malo, para que te pares firme en la VERDAD y no participes de  una fiesta que no celebra la luz a la que Cristo te ha traído y que  por el contrario  te regresa a celebrar un mundo de tinieblas y muerte.
Recuerda que todo lo que hacemos, incluso el cómo nos divertimos tiene que Glorificar  a Dios.

Te invitamos a celebrar la LUZ  y no las tinieblas !!!









viernes, 25 de octubre de 2013

REFLEXIÓN DE LA PALABRA 
Hola a todos!
Las muchas ocupaciones me han impedido poder escribir continuamente en este espacio, pero el intento de hoy obedece a tres cosas: 
1)reafirmar la utilidad de este y otros blogs como medio de expresión de ideas
2)reivindicarme con los que me hayan leído anteriormente (no son muchos en todo caso jajaja)
3)tengo algo fresco que compartir que sé que viene de Dios para mi y espero que les bendiga a ustedes también. 
Este versículo que resaltó hoy en mi lectura diaria de la palabra es lo que quiero compartir con ustedes. Lo voy a mostrar en 3 diferentes versiones. Quisiera pedirles que se tomen un momento para leer las tres versiones pues en la combinación de ellas podemos encontrar mucha riqueza espiritual.
El pasaje se encuentra en 2Corintios 5:16-17, versión NVI:
 16 Así que de ahora en adelante no consideramos a nadie según criterios meramente *humanos.[a] Aunque antes conocimos a Cristo de esta manera, ya no lo conocemos así.17 Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! 

Ahora el mismo pasaje en la versión RVR 60:
16 De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.

17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Ahora el mismo pasaje en la versión NTV (Nueva Traducción Viviente):
16 Así que hemos dejado de evaluar a otros desde el punto de vista humano. En un tiempo, pensábamos de Cristo sólo desde un punto de vista humano. ¡Qué tan diferente lo conocemos ahora! 17 Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado, ¡una nueva vida ha comenzado!

En este pasaje podemos la relación que existe entre ambos versículos. Cuando a hablamos de "las cosas viejas pasaron", casi siempre nos referimos a los viejos hábitos, a las viejas formas de pensar, pero necesitamos ver que el contexto inmediato del versículo 17 es el v.16, en el cual habla acerca de la forma en que consideramos a los demás como nuevas creaturas en Cristo y no desde el punto de vista natural o aparente. 

Mateo 13:54-58 nos dice que cuando Jesús volvió a Nazaret, la ciudad donde se había criado, no hizo muchos milagros, debido a la incredulidad de sus habitantes. No porque no creyeran en Dios de plano, sino porque no pudieron dejar de considerarlo desde el punto de vista natural y aparente. Probablemente los de Nazaret habían visto a Jesús crecer y jugar entre ellos, lo vieron desde pequeño correr por el vecindario, trabajar con su papá José en la carpintería. No pudieron dejar de verlo con una mirada de familiar. Como uno más de ellos "¿no es este el hijo del carpintero? ¿de dónde sacó este todos estos milagros?", etc y eso según la palabra es una forma más de incredulidad. 

Cómo consideramos a una persona que ha crecido con nosotros y que después de un tiempo la vemos destacarse ya sea en el ámbito económico, en el ámbito político, en el ámbito del liderazgo de la Iglesia, en lo laboral, etc? ¿Cómo consideramos a una persona que ha sido compañera(o) de trabajos con nosotros y que de pronto lo ascienden a ser nuestro jefe?Honramos su posición? la respetamos realmente? o tomamos la actitud de los de Nazaret con Jesús. "¿Y de dónde sacó este estas palabras, si yo lo conozco desde que llegó a la empresa?"

La familiaridad excesiva levanta prejuicios y faltas de respeto en nuestros corazones. 
Oswald Chambers en su famoso libro devocional "En Pos de lo Supremo" dice lo siguiente: "Nuestro Señor nunca tolera nuestros prejuicios. Se opone directamente a ellos y los mata. Tendemos a pensar que Dios tiene especial interés en nuestros prejuicios particulares y nos sentimos muy seguros que Él nunca tratará con nosotros como tiene que tratar con los demás...sin embargo Él está removiendo deliberadamente esa parte de nosotros. Es parte de nuestra educación moral, ver nuestros prejuicios morir y, por Su providencia, nos permite ver cómo Él lo hace."

Se dice que Martín Lutero se era el hazmerreír de los académicos en la Universidad de Wittemberg porque cada vez que entraba a la clasese inclinaba ante sus alumnos y les saludaba diciendo: "Yo les saludo, generación bendita". 
Un día uno de sus colegas le preguntó por curiosidad por qué saludaba así a sus alumnos. Lutero le contestó: "Porque yo no sé a quiénes tengo enfrente. Ahí sentados en esos pupitres pueden estar el próximo rey del Imperio o el próximo obispo de la Iglesia". 

Que Dios no dé vista espiritual para no evaluar a nadie según criterios humanos, sino doblar nuestros corazones y poder respetar a los otros como "nueva creación". Lo viejo ha pasado, ha llegado lo nuevo. 
Que tengan buen fin de semana!